De las campañas políticas y otros demonios

Por: Lorena Castañeda

Publicado: 03 de octubre de 2011

 

A tan solo veintisiete días para las elecciones regionales, muchos de los colombianos no tienen definido y mucho menos pensado el voto que van a depositar por su próximo gobernante local, que a su vez va a representar sus intereses y los de su comunidad. Es más muchos de ellos demuestran su frío desinterés por conocerlos, de examinar sus propuestas y no es de sus prioridades votar y si lo hacen votarán en blanco, pues dicen no regalarle su voto a ninguno de esos ¨ladrones¨.

Pero hago entonces una reflexión interna y trato de entender tanta apatía, y es apenas obvia su reacción. En Bogotá y en ciudades grandes del país la cosa parece tener un poco de claridad y la publicidad política en algo respeta los parámetros,  ocurre lo contrario en los lugares apartados, como pueblos y veredas donde la invasión de carteles sin estética alguna, afiches de todos los colores y gigantescos pendones que evidencian los apoyos de más de dos partidos políticos, se convierten en la contaminación ambiental más aburridora durante estos días que quedan de campaña, es más, si uno se descuida puede terminar con un afiche en la frente o cargando en la suela del zapato las frases de siempre como ¨el cambio es ahora¨, ¨ahora si¨, ¨él no va a robar¨ y  lemas por el estilo que ya no logran cautivar a ningún elector.

Y con todo esto y porque me interesa, me puse en la pequeña labor de indagar por los candidatos que aspiran gobernar un pueblo ubicado al oriente Tolimense y los resultados que encontré son bastante preocupantes por no decir más.

Por ejemplo me sorprendí al saber que hay una persona que quiere llegar al cabildo municipal sin tener ni idea lo que significa ocupar dicho cargo, que con tan solo pocos años de edad piensa que para lograr votos debe desprestigiar a los demás candidatos y que con sus antecedentes profesionales deja mucho que pensar sobre su posible labor en el Concejo Municipal.  ¿Acaso eso no es ser irresponsable? O candidatos de antigua data que al ver a los jóvenes con ideas frescas, innovadoras y con nociones verdaderas de cambio, quieren detener su marcha con actuaciones propias de los malos amañados en la política. Todo esto me parece bastante aterrador y más aun sabiendo que su lucha por el poder no significa más que las ansias de llegar a altos cargos que en la mayoría de las ocasiones no traen el progreso esperado por sus votantes.

Me preocupa entonces la carta de candidatos que se presentan en todo el país, porque estoy segura que este caso no es el único en el territorio colombiano. Mi invitación es como siempre a que usted como yo sea el veedor de estas elecciones, un simple afiche o volante no constituye la verdad neta del candidato, conocer su pasado y sus intenciones es lo que más cuenta al momento de darle su voto a la persona que pretende representarlo.

Por último quiero recordarle que el codiciado poder, debe servir para transformar lo malo en lo bueno y lo bueno es aquello que le beneficia a todos y no a unos cuantos; gobernar es un acto de responsabilidad y votar es un derecho y un deber de todos los ciudadanos. Es conveniente  entonces, que usted no permita que los que si votan elijan por usted y que sean elegidos los mismos de los cuales seguramente se va a quejar en tres o cuatro años.

¡¡Así que abra bien los ojos en estas elecciones y no se deje engañar de nuevo!!

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s